Debaten expulsión de jesuitas durante la Colonia

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*** Inició el Primer Encuentro Internacional La Expulsión de la Compañía de Jesús de Latinoamérica, en el Ex Colegio de San Francisco Xavier, en Estado de México

*** La salida de la orden provocó el desequilibrio social y el vacío cultural en la Nueva España, Nueva Granada, El Perú y Río de La Plata

La expulsión de los jesuitas de tierras americanas en 1767, fue un acontecimiento que provocó el desequilibrio social en los cuatro virreinatos: Nueva España, Nueva Granada, El Perú y Río de La Plata, lo que a la postre además de influir en las inconformidades que dieron origen a la gesta de independencia, provocó un vacío cultural.

Así lo señaló Alma Montero Alarcón, investigadora del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), durante su participación en el Primer Encuentro Internacional La Expulsión de la Compañía de Jesús de Latinoamérica, que se lleva a cabo del 10 al 12 de agosto en el Museo Nacional del Virreinato, con la participación de especialistas de Argentina, Brasil, Guatemala, Estados Unidos y México.

De acuerdo con la investigadora, el foro académico tiene por objetivo acercar a especialistas que han estudiado estos temas en distintas regiones de América, para reconocer diferentes puntos de vista de las razones que propiciaron una decisión tan radical y fuerte, como fue la expulsión de dicha orden religiosa, y que aún es motivo de polémica en la historia de los virreinatos.

En el encuentro organizado por el INAH, la especialista en historia de la Colonia refirió que la salida de la orden jesuita causó un enorme disgusto entre la población novohispana, que se sumó a la serie de desacuerdos sociales, económicos y políticos que derivaron en los movimientos de independencia de las colonias españolas en América.

“Inmediatamente al edicto de expulsión de los jesuitas de Latinoamérica podemos rastrear un enorme disgusto entre las poblaciones conquistadas, en tanto que la presencia de los religiosos de esta orden se percibía en todos los ámbitos: la cultura, la educación, la economía y por supuesto el espiritual, todo ello a través de dos instancias que eran medulares: las misiones y los colegios, por lo cual su partida dejó un gran vacío que ocasionó un desequilibrio social.

La trascendencia de este hecho histórico en la vida de las colonias españolas de América es analizada durante tres días, del 10 al 12 de agosto, toda vez que se trata de un acontecimiento que marcó la historia de los cuatro virreinatos, puntualizó Alma Montero, coordinadora del foro académico.

En el encuentro, que tiene lugar en el Ex Colegio de San Francisco Xavier, en Tepotzotlán, Estado de México, uno de los más importantes que tuvo la orden en América y que hoy alberga al Museo Nacional del Virreinato, la doctora Alma Montero abundó que “en el caso de la Nueva España, la expulsión provocó levantamientos en muchos lugares; aquí en Tepotzotlán se desató una resistencia que arrojó heridos y muertos.

“Mientras que en algunas regiones del Bajío, los religiosos fueron incluso secuestrados por la población y escondidos con tal de que no se los llevaran. Se tiene registrado históricamente que por parte de las autoridades españolas el acto de expulsión fue absolutamente tajante y violento; algunos fueron arrestados, otros fusilados, y los terrenos de la gente que no obedeció las órdenes del rey fueron regadas con sal para que no volviera a crecer otra planta.”

La historiadora comentó que la salida de los jesuitas también desencadenó el vacío cultural, social y espiritual entre la población, cuyas consecuencias se prolongaron como nunca imaginó el rey Carlos III, quien dio la orden de que salieran de todas las colonias americanas.

No obstante, puntualizó Alma Montero, desde el exilio en Italia, los misioneros siguieron escribiendo gran cantidad de textos sobre historia, filosofía, literatura, “en sus textos recuerdan con gran nostalgia estas tierras, y señalan la importancia del estudio de su historia y lenguas; por ejemplo, Francisco Javier Clavijero escribió Historia antigua de México, considerado el primer libro de historia de nuestro país”.

Asimismo, destacó, estando a kilómetros de distancia siguieron influyendo en el pensamiento y en las acciones que ocurrían en América Latina en esa época, ejemplo de ello “fue la influencia que despertaron en los grandes independentistas: Simón Bolívar, José de San Martín, Miguel Hidalgo y Costilla, y José María Morelos y Pavón, quienes tuvieron como libros de cabecera publicaciones jesuitas.

La historiadora del INAH refirió que durante su labor evangelizadora en los virreinatos españoles de América, la orden también se caracterizó por dar gran impulso a la educación, “tenían espacios para la formación de jesuitas, pero también colegios donde instruían a niños de distintas elites de la Nueva España porque querían formar a las generaciones que se encargarían del futuro desarrollo de la Colonia.

“Asimismo, desde las misiones realizaron un trabajo único, porque al haber sido la última orden en llegar a la Nueva España, le tocó evangelizar los territorios más agrestes, lejanos y difíciles, como el caso de la región de Baja California”.

Montero, coordinadora del Primer Encuentro Internacional La Expulsión de la Compañía de Jesús de Latinoamérica, añadió que en la orden jesuita no había rama femenina, sin embargo tenían gran influencia en las mujeres a través de la confesión.

Entre los temas que revisan una docena de expertos en el encuentro, destacan el de la historiografía de la Nueva España en el exilio, que abordará Miguel Mathes, académico de El Colegio de Jalisco, uno de los más reconocidos en la temática.

También, se analizará la obra historiográfica de los expulsos “quiteños” Juan de Velasco y Juan Celedonio Arteta, a cargo de Silvia Navia Méndez-Bonito, de la Universidad de Webster (EU); la importancia de la Compañía de Jesús en Brasil, estará a cargo de Percial Tirapeli, del Instituto de Artes de la Universidad de Estadual Paulista.

Otro de los ponentes del foro académico es Tarsicio Pastrana Salcedo, especialista en arquitectura jesuita, quien analizará la ingeniería hidráulica en Tepotzotlán, donde se construyó un acueducto que abastecía de agua al colegio y a otras propiedades novohispanas.

Paralelamente a las conferencias, durante el primer día de sesiones del encuentro se presentó el documental Las Haciendas Jesuíticas de la Nueva España-México, un trabajo de divulgación que hace un recorrido por algunas de las fincas que dejaron los jesuitas en territorio nacional, y que da cuenta de la importancia que tuvieron estos inmuebles para la orden, en tanto fue su principal fuente de ingresos económicos para sostener colegios y conventos. El trabajo es del realizador argentino Sergio Raczko, quien ha trabajado en una serie de documentales sobre el patrimonio cultural jesuítico en América.

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