2016 será un año muy difícil en materia económica

Por: Martha Eva Loera*

Foto: Diego Simón Sánchez

08 de enero 2016.- 2016 Podría ser el año más difícil en lo que va del sexenio en materia económica. De acuerdo con las tendencias actuales, se espera un año de estancamiento en la economía, motivado por una baja demanda de bienes y servicios, lo que podría desacelerar la producción e incidir en un crecimiento mínimo de empleos, afirmó el doctor Martín Romero Moret, jefe del Departamento de Economía y profesor investigador del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA), de la UdeG.

En entrevista sobre las perspectivas económicas esperadas para 2016, señaló que los ingresos petroleros y el precio del barril continúan bajos, lo que constituye una mala noticia, ya que hay escasas perspectivas de que suban en 2016 porque los países de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) no disminuyen la producción y el mercado está saturado de petróleo, lo que provoca una tendencia a la baja en el precio.

El precio del petróleo está bajo. El problema es que el costo de producción por barril en el país llegó a estar en 29.1 dólares, durante diciembre. “Va a ser más barato para México dejar el petróleo en el subsuelo y optar por comprarlo al extranjero”, subrayó.

Romero Moret resaltó que ante la caída de ingresos por la venta del petróleo, los mexicanos podrían enfrentar recortes en el gasto público, y agregó que la emisión de bonos por parte del gobierno para infraestructura educativa significa deuda para el país, la cual hay que pagar. “La deuda interna del país se incrementa y acelera”, dijo.

Agregó que las condiciones no están dadas para que se reactive la economía. La única esperanza para el gobierno está en el capital internacional. Ante el alza de las tasas de interés en México, podría ser más atractivo para el capital extranjero quedarse en el país. Sin embargo, habría que pagarles más intereses a los inversionistas que traen sus capitales al país o a los mexicanos que compran Cetes, por ejemplo. El problema es que ese interés sale del presupuesto del gobierno, lo que implicaría invertir menos en gasto social.

Explicó que en el caso del Banco de México, aumentar las tasas de interés significa vender el dinero más caro a los bancos, que a su vez lo venden más caro a los ciudadanos. Esto significa que los mexicanos que deben sus casas, vehículos o tengan cualquier tipo de deuda, pagarán más intereses.

El investigador enfatizó que los impuestos son cargados a la clase media y baja en el país. “Estas dos clases tienen la carga de sostener el país. En la medida en que el gobierno recauda más impuestos, les resta capacidad de consumo, entonces tienen menos capacidad de demandar bienes y servicios, y al no haber demanda, la producción no incrementa o lo hace a un nivel mínimo, igual pasa con los empleos y los ingresos”.

Uno de los grandes problemas que enfrenta México para crecer está en el sector financiero, ya que presta a tasas muy altas, que no son redituables para los micro, pequeños y medianos empresarios, quienes, en su mayoría, no tienen capacidad de pagarlas porque no tienen el mismo nivel de utilidades ante la baja demanda del mercado, lo que desalienta la producción y repercute en la apertura de empresas.

Romero Moret dijo que México necesita crear un millón 200 mil empleos por año para incorporar al mercado de trabajo a los jóvenes que llegan a la edad de trabajar. Sin embargo, sólo han sido creados alrededor de un millón 892 mil empleos en los tres años de la administración federal.

*Nota publicada originalmente en la Coordinación General de Comunicación Social de la Universidad de Guadalajara

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