5 situaciones en las que solicitar un préstamo no es una buena idea

Articulo invitado por Monily.mx)

La difícil situación financiera actual en el país hace que los problemas de liquidez sean cada vez más comunes. Muchas personas enfrentan la necesidad de recurrir a instituciones prestamistas para cada vez más situaciones.  Los préstamos rápidos se han convertido en la solución más recurrida, ya que con procesos rápidos y eficientes te permiten acceder a dinero en efectivo en periodos tan cortos como 24 horas  sin necesidad de aval o un historial crediticio, sin embargo, para que los créditos sean un alivio y no lleguen a empeorar tu situación financiera es necesario que los solicites con responsabilidad.

Es importante, antes de solicitar un crédito de cualquier tipo, informarse sobre todas las implicaciones que adquirir este adeudo significan. Además, asegurarse de darle un buen uso y convertirlos en una herramienta para lograr una tranquilidad financiera y mejorar tu calidad de vida y que no lleguen a generar el efecto contrario. Por ello te presentamos cinco situaciones en las que debes pensar dos veces antes de solicitar un crédito y considerar buscar otra opción:

  1. Cuando estás desempleado: los préstamos rápidos pueden parecer un gran alivio en una situación de este tipo, en sólo minutos puedes mejorar tu situación financiera y seguir adelante con tus proyectos o búsqueda de empleo. Pero recuerda, los préstamos rápidos tienen plazos de pago cortos, si no crees que lograrás encontrar un ingreso para la fecha de pago que indique tu préstamo los intereses se acumularán y tu crédito podría llegar hasta a multiplicarse. Asegúrate de que tu crédito no sea una deuda más a acumular en la pila de facturas pendientes, que pueda llegar a agravar tu situación económica, al contrario, úsalo sólo cuando creas que pueda mejorarla.
  2. Cuando tienes otras deudas: acumular deudas no es una buena idea. Es importante que antes de solicitar un préstamo te asegures de estar en control de todas tus otras cuentas. El tener más de una deuda activa al mismo tiempo hará difícil que puedas cumplir con los plazos de pago a tiempo, ello te llevará a generar intereses y a aumentar cada vez más tus adeudos, empeorando tu puntaje de crédito y haciendo que sea cada vez más difícil para tí obtener otros créditos.
  3. Para realizar gastos innecesarios: si no te encuentras en una situación económica holgada es recomendable que limites tus gastos innecesarios y consumas de forma responsable. Limitar tus cenas fuera de casa, viajes o hasta visitas al cine y ahorrar ese dinero puede hacer una diferencia al final del mes. Es aún menos recomendable solicitar un préstamo para un gasto o compra que no sea estrictamente necesario. Si no cuentas con la liquidez para saldarlo en los plazos establecidos y no se trata de una situación de urgencia o un gasto que pueda impactar en tu salud o integridad o la de tu familia, es mejor que lo pospongas hasta encontrarte de nuevo con las posibilidades de realizarlo sin necesidad de un préstamo.
  4. Para saldar otras deudas: un préstamo puede ser un auxiliar para saldar otras deudas acumuladas. Sin embargo, no es la opción más recomendable. Dedicar un ahorro mensual para saldar tus deudas requerirá más tiempo y esfuerzo pero a largo plazo de dará más tranquilidad y te permitirá liberarte de tus deudas en su totalidad antes de que lo imagines.
  5. Cuando no estás seguro de la fiabilidad de la empresa crediticia: actualmente, existen cientos de empresas que dicen otorgar créditos con grandes beneficios y muy pocos requerimientos. Sin embargo, no todas ellas son confiables. Asegúrate siempre de leer la letra pequeña antes de firmar cualquier contrato de crédito y visitar sitios con una reputación comprobada, no es difícil identificar qué empresas son fiables y cuales no, sólo necesitas leer cuidadosamente e informarte antes de tomar la decisión de aceptar tu crédito.

 

 

 

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