El próximo Pavarotti es mexicano y se llama Javier Camarena: la historia del tenor nacional que triunfa en el extranjero

Javier Camarena

Por: David Ricardo Flores* (@Davidfg13)

Fotografía: Jonathan Muro

28 de mayo de 2015. En los últimos meses Javier Camarena se ha convertido en el nuevo fenómeno de la ópera universal, luego de conseguir enamorar a los públicos más exigentes del mundo con su carisma, depurada técnica y una voz sencillamente fenomenal.

Aunque a Javier le molesta este juego de comparaciones con otros grandes tenores (Pavarotti, Plácido Domingo, Juan Diego Flórez), señalarlo como el heredero del italiano, lejos de ser una exageración, sigue únicamente la opinión de la crítica internacional, quienes lo califican como “la próxima súper estrella de la ópera mundial” (The Huffington Post).

Si bien el tenor nacido en Xalapa lleva dando muestra de su talento desde hace años, fue hasta hace apenas unos meses cuando su carrera sufrió un boom sorpresivo —pero nunca inmerecido— que lo llevó a convertirse en uno de los tenores más apreciados en los grandes teatros de Europa.

Podría decirse que todo comenzó en abril de 2014, cuando Camarena sustituyó a su colega Juan Diego Flórez (uno de los tenores más reconocidos de la actualidad), quien había enfermado y se veía imposibilitado de cumplir con su rol protagónico en la ópera La Centerola (La Cenicienta) del italiano Gioachino Rossini. No se trataba de un trabajo de improvisación, pues Camarena tendría que presentarse durante tres noches seguidas ante nada más y nada menos que el público del Metropolitan Opera House de Nueva York, uno de los más conocedores y exigentes del mundo.

Para sorpresa y júbilo de todos, Camarena no solamente cumplió satisfactoriamente con su papel, sino que hizo historia al convertirse en uno de los tres tenores en los últimos setenta años al que el público neoyorquino le solicitó que volviera a cantar un aria (canción de ópera), algo sumamente inusual y preciado para quien lo consigue. Los otros dos en lograrlo habían sido Luciano Pavarotti y el propio Juan Diego Flórez, a quien recordemos sustituyó en esas noches de delirio musical.

La hazaña parecía completada, lista para pasar a los libros de historia, pero el mexicano decidió que no era suficiente. Javier Camarena viajó a España en noviembre del mismo año para presentarse en el Teatro Real de Madrid con la ópera La hija del regimiento de Gaetano Donizetti. Lo inesperadamente esperado pasó: Camarena volvió a repetir por dos noches consecutivas el aria titulada A mes amis, convirtiéndose ahora en el segundo en “bisar” en la historia del teatro de Madrid desde 1997.

Los términos en la ópera parecen ser algo complejos, pero en realidad no tienen mucho del otro mundo. Tal como explicaba hace rato, cuando el público queda sorprendido con la interpretación de una canción de ópera (llamada aria), solicita que el ejecutante vuelva a cantarla. Esta acción se denomina como “bis”, es solo conseguida por los grandes intérpretes de la ópera y pueden pasar años o hasta décadas para que un bis se vuelva a dar, es por ello que todos los medios del orbe se abalanzaron sobre Camarena cuando llegó la noticia de sus bis en dos de los teatros más prestigiosos del plano universal. Un bis tiene la misma rareza y valoración por los fanáticos de la ópera como para los seguidores de la fiesta brava cuando en el ruedo se indulta al toro, o en el fútbol se anota un penal “a lo Panenka”. Pero para entender de manera definitiva la magnitud del evento, lo mejor será apreciarlo tal como aconteció:

A partir de estos dos acontecimientos la fama de Camarena creció y lo posicionó ya no solo como una de las más grandes promesas de la ópera, sino como uno de los mejores tenores jóvenes del mundo. Pero nada de esto fue casualidad, pues Javier ha escalado hasta la privilegiada posición en la que actualmente se encuentra gracias al trabajo y a la dedicación continua.

La carrera del tenor comenzó en su natal Xalapa, donde estudió música por algún tiempo en la Universidad Veracruzana; Cecilia Perfecto, su maestra, fue quien lo indujo al mundo de la ópera con un vídeo de Plácido Domingo y quien también le advirtió que su formación se vería truncada si continuaba sus estudios en aquella entidad.

Camarena atendió a las recomendaciones y viajó al Bajío mexicano, en donde se graduó con honores en la Escuela de Música de la Universidad de Guanajuato. En 2004 ganó el Concurso Nacional de Canto “Carlo Morelli” en Bellas Artes y debutó con un rol estelar en el mismo teatro con la propia Hija del regimiento de Donizetti. Para 2005 hacía lo propio en Barcelona al llevarse el premio “Juan Oncinas” en el Concurso Internacional de Canto “Francisco Viñas”. Finalmente, en 2006 fue aceptado en la Ópera de Zúrich (Suiza), en donde es solista principal desde 2007. Podría decirse que radica en esta ciudad del pequeño país europeo, pero el éxito constante lo ha llevado a presentarse en los más importantes teatros del mundo, como la Ópera Garnier (París), la Staatsoper (Viena), el Gran Teatro del Liceo (Barcelona) y los ya mencionados Real en Madrid y MET de Nueva York.

Sin lugar a dudas, Camarena es uno de los intérpretes de ópera a los que vale la pena seguir la pista, pues no tardará mucho para que su fama sea equiparable a la de los personajes que citaba al inicio, a pesar de que él dice no querer superar a nadie, sino únicamente ser diferente a los demás y entregar todo su talento al mundo de la ópera.

El pasado 17 de mayo tuve la fortuna de escucharlo por primera vez en vivo, en el Teatro Degollado. Durante aproximadamente dos horas los asistentes fuimos deleitados por su inigualable voz, descrita en la página web oficial de Javier Camarena como portadora de “un tono ardiente, con vocalización firme y flexible y formidable coloratura”.

Aunque abarrotó el recinto operístico tapatío, Camarena sigue siendo un desconocido para gran parte de los mexicanos, quienes simplemente encajonan a la ópera como un arte aburrido e inaccesible. Hoy, con 17 años de edad, yo les digo a todos que pocas cosas me han conmovido tanto como escuchar la preciosa voz de Camarena al interpretar arias como Una furtiva lágrima o la célebre La donna é mobile, al mismo tiempo que veía sus ojos brillar y sus facciones inocentes irradiar una felicidad infinita.

Javier Camarena finalizará su gira en el país con un magno evento en el Auditorio Nacional, en donde las localidades están prácticamente agotadas. Si tú no tienes la posibilidad de acceder a un evento similar, te invito a que por lo menos escuches en YouTube la voz de Javier, quien, como muchos otros mexicanos, ha salido al extranjero a demostrar que nuestro país está siempre lleno de talento.

Por último, no te preocupes si no entiendes nada de ópera (títulos, compositores, términos); al principio es difícil y de hecho, como el propio Javier dice, lo importante no es ser un experto, sino solamente dejarse llevar y comprender lo que la música busca transmitirnos. Javier tiene también un CD con serenatas y música mexicana tradicional, que puede ser un paso para, sin ser un gran conocedor, apreciar su talento.

Web oficial de Camarena: http://www.javiercamarena.com.mx

Facebook: Tenor Javier Camarena

* Soy un amante de las bellas artes. Ópera, teatro y ballet. Tengo 17. Mi objetivo es acercar a más tapatíos a la cultura, especialmente a los jóvenes como yo.

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