OPINIÓN | Ante la apuesta a la desmemoria, no nos soltemos

 

Nalleli de la Torre

 

En días pasados se discutió en la Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados Federal la iniciativa #SinVotoNoHayDinero, impulsada por Pedro Kumamoto, que busca reducir el financiamiento a los partidos políticos y vincularlo a la participación de las personas, a través de condicionar éste financiamiento al porcentaje de votos válidos que los partidos obtengan en la elección federal o local anterior y no según los inscritos en el padrón electoral, como sucede en la actualidad. En esta discusión los diputados del PRI, PANAL y Verde pospusieron la discusión de la iniciativa hasta abril, lo que podría ocasionar que si no se aprueba a más tardar el 30 de abril, la iniciativa se congelaría hasta el siguiente período legislativo. Según Kumamoto la posición de éstos diputados es una apuesta por la desmemoria, por que pase el tiempo y que con él, disminuya el apoyo que la sociedad ha mostrado por la iniciativa.

 

Esta apuesta por la desmemoria ha sido una constante en los asuntos públicos del país, es una constante en cada asesinato de mujeres y de periodistas, ha sido una constante en la resolución del caso de los 43 de Ayotzinapa, es una constante en los casos de conflicto de intereses del Presidente Peña y sus amigos, es una constante en los temas de educación dónde los elementos del “nuevo modelo educativo” tienen años en los documentos oficiales, es una constante cuando el PRI usa la maquinaria de estado en el Estado de México, cuando Margarita Zavala no es capaz de reconocer las consecuencias reales de la guerra contra el narco de Calderón o cuando en Guadalajara no somos capaces de diferenciar la firmeza del autoritarismo.

 

Ante la apuesta por la desmemoria de los políticos tradicionales, Kumamoto y su equipo han planteado una respuesta sencilla, más no fácil: No nos soltemos. No soltarse implica muchas cosas, informarse, divulgar, reunirse con otros para discutir lo que sucede y no normalizarlo, insistir y sobretodo, participar. En nuestra vida cotidiana, si prestamos atención, podemos encontrar múltiples espacios para participar públicamente, desde las asociaciones vecinales hasta grupos de incidencia política, que no son partidos políticos. Es vital para mejorar las condiciones de la democracia de nuestro país vencer a la inercia de la desesperanza, de la normalización de la corrupción, la violencia y la imposibilidad de lograr cambios. No soltarse es recordar constantemente que en nuestra participación pública, firme, constante, junto con otros y otras, está la base de la vida que podemos construir.

 

*Consultora en Intervención Social y Políticas Públicas.

Comentarios: @jndelatorre y  direccion@cnecjalisco.org.mx

 

 

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