OPINIÓN | Del gasolinazo al solazo

Por Nico Klomann

Foto vía Conacytprensa.mx

 

Como cada día paso uno de mis horas de mi valioso tiempo de vida (de lunes a viernes son mínimo 2 horas/día = 10 horas/semana = 522/año = ca. 22 días de 24hrs/año) en el coche para conectar tres puestos de trabajo y mi casa. Mucho tiempo para reflexionar en medio de mis compañeros anónimos, caracoleando, compartiendo los gases de escape, el estrés de la mamá en carro vecino que combate el berrinche de su hija con un contra-berrinche. La niña tardó mucho en vestirse y la mamá por consecuencia llegó tarde a nuestra reunión matutina en las calles y avenidas de nuestro desierto de concreto. Y por eso va a llegar tarde formándose en la fila de coches para dejar la niña al Kinder y por eso va a llegar tarde al trabajo. Tiempo para pensar sobre una excusa, pero que la niña ya deje de llorar, ¡demonios! Atrás se acercan motociclistas fluyen entre los carriles con la prisa de llegar a tiempo al trabajo. La semana pasada han despedido uno que llegó 3 días seguidos tarde. No ha dormido mucho, su mamá está hospitalizada. Hay que llegar a tiempo. Tan atrevido van. “El ataúd nos espera, no hay que apurarse tanto”, pienso yo. A la derecha me rebasa una whatsappera en su tanque regalado por su esposo preocupado y se pone delante de mi coche.  Me preocupo también y cambio el carril. Whatsapperas y whatsapperos chocan muy seguido. Me pongo atrás de otro tanque, uno de estos que toman topes y baches a 80 km/h o más como si nada y que consumen 20 litros a 100 km. Tiene una calcomanía atrás que dice: #reversoalgasolinazo

 

Como un hombre empático reconozco que el propietario de esta camioneta se da cuenta al último aumento de precio de gasolina cada vez cuando rellena su tanque. Pero como el periférico en este momento se convirtió de nuevo en un estacionamiento seguí reflexionando sobre esta propuesta frente a la situación general.

El diseño de la calcomanía es muy profesional y tiene un logotipo de un derivado de la cepa del partido. ¿Si la gasolina tuviera el mismo precio como antes, se resolverían nuestra situación actual? Si, el desperdicio sistémico de la gasolina en estos momentos, estaría más barato. El traslado de bienes y personas a larga distancias estructuralmente necesario también estaría más barato.

 

Los alimentos transportados desde lejos para alimentarnos en el desierto edificado estarían más baratos. Empiezo a confundirme: ¿Cuál es el problema? ¿El precio de la gasolina o su desperdicio sistémico o las largas distancias del desierto de concreto y sus alrededores o será la dependencia del petróleo? La cola me lleva a un punto más elevado.

 

En este momento se levanta el sol-rojo, rojo, un rojo intenso ilumina los contornos de los torres en el smog ahora morado rosado. Que tan bonito, tan pintoresco se ven estos signos fatales. ¡Ah sí! Reanudando a mi reflexión anterior: También la contaminación con gases carbónicos se puede lograr de manera más barata, es decir también estos rojos amaneceres.

 

#reversoalacontaminación

 

En el radio dicen que es un gran problema que el número de asmáticos o en general el número de pacientes con enfermedades pulmonarias aumenta y en la revista del ITESO publicaron fotos de Guadalajara, amarillo como Pekín. Si tanta gente se enferma el #reversoalgasolinazo, es decir el #sialacontaminación no saldrá tan barato. ¿O sí? Son gastos públicos, de recursos de los que pagan impuestos y que no se han “desviado” antes. Para los que no pagan impuestos y a los que desvían los recursos antes de que llegue a su destino resulta barato y si mueren los enfermos a todos lo sale más barato, excepto a los familiares. Ni modo. Yo aquí atorado en el tráfico. Casi no se mueve. Delante de mi coche una camioneta familiar. La mamá en el volante no tiene los problemas que la mamá de desde hace 3 km. Puso películas para sus dos niños cautivados por las pantallas. Cambiaron el carril. Yo también porque adelante se abre la escena de un accidente feroz. Un tráiler había destrozado un chevy. Una mamá y su hija muerta en el asfalto, rodeado de peritos, del MP, de grúas, luces azules y rojos. El chofer del tráiler detenido – en choc. La camioneta delante pasó lentamente al lado de la escena del accidente. Los niños viendo su película la mamá tomando una foto con su Cel.

Me quedé impresionado y pensativo. He escuchado mucho de los choferes de trailers que tienen que manejar demasiadas horas y que muchos accidentes ocurren porque los choferes se quedan dormidos por un momento. A lo mejor a este le pasó lo mismo. Pensando en los familiares de la mamá y su hija, seguí mi camino como los demás que ya retomaron su carrera de fórmula una, con la esperanza de recuperar el tiempo perdido en los caminos que quedan.

 

#reversaalaurbanización

 

Muy poca gente tiene la buena suerte de vivir en esta ciudad cerca de sus varios trabajos y del Kinder o de la escuela. La mayoría se moviliza cada día yendo, viniendo, recogiendo, entregando… docenas, hasta cientos de kilómetros. La ciudad concentra energía, agua, alimento, gente, poder, infraestructura de educación, salud, servicios, creación de valores materiales, conexión con otras mega ciudades globalizados. La caravana se tuvo que frenar de nuevo. De nuevo tiempo para contemplar el paisaje de concreto, el bosque de publicidades: Fraccionamientos ya muy lejos del periférico, con sus promesas paradisiacas. Mientras uno pasa su tiempo en el trabajo y en la caravana de esclavos, la calidad de vida paradisiaca es un mito. Más te endeudas, más te esclavizas, menos disfrutas tu casa. El banco administra el estado de tu esclavitud. Otras publicidades te prometen la vida celestial en la tercera dimensión, en una torre. La ciudad engorda como un monstruo voraz. Ya desde la industria constructora y el negocio político-administrativo-judicial ha decidido de enriquecerse en este sector, el concreto ya ha devorado bosques y ha sellado las tierras fértiles de Tlajomulco y Zapopan. El maíz se tiene que explotar y transportar desde mucho más lejos, porque los humanos no comen concreto. El campo en cambio recibe la basura de la ciudad, aguas negras, explotación de recursos naturales, irrelevancia política, despoblación. La voracidad de las ciudades leviatanescas y la existencia de sus humanos devorados se tiene que satisfacer constantemente con una droga: El petróleo.

 

#síalsolazo

 

El petróleo. La sangre venenosa de nuestra civilización, de nuestras ciudades leviatanescas. Es un combustible fósil, que es producto de un largo proceso de limpieza de gases atmosféricas en la historia natural de la tierra. Esta limpieza de los gases carbónicos era una condición previa para el desarrollo de una variedad de especies. Por fotosíntesis de las plantas los gases carbónicos se guardaban en la madera à carbón y en el plancton à petróleo. Este proceso de limpieza duraba millones de años.

 

En la atmósfera relativamente limpia evolucionó el ser humano. Dos millones de años después, la humanidad misma creó estructuras que la hacen adicta de combustibles fósiles cuales están explotados, centralizados y repartidos de unas pocas personas en el mundo que junto con los gobiernos mantienen la estructura que garantiza su poder y su riqueza mundana. Ellos tienen el interés que los pueblos dependen cada vez más de su petróleo.

 

Ciudades más grandes, más desperdicio sistémico, más contaminación, más trabajos mal pagados, para que necesitemos movernos más en coche, más motores que consumen más, más desechables que contaminan más, más parásitos en el negocio político-administrativo-judicial para que el transporte público y su ampliación esté más caro, más delincuencia, más guerras en el mundo, el cambio climático más intenso, más escasez de agua, más y más y más seguimos quemando carbón, petróleo y gas con métodos cada vez más rudos, liberando los gases carbónicos que habían sido guardados en millones de años bajo la tierra para que la vida en la tierra tenga aire limpia.

 

La energía fósil encaja perfectamente en nuestro régimen del capitalismo globalizado. Se apropia, se explota, se monopoliza y se vende a los esclavos adictos que sostienen y consolidan su propia esclavitud. Síndrome de Estocolmo.

 

El sol que veo en la tarde está quemando los asfaltos que me llevan a casa. Su energía radia de sí mismo, es divino y no tiene dueño, no se roba, no se vende, no se compra, simplemente está. México es uno de los países dónde la radiación solar está extremadamente intensa. En los medios tuve que percibir mi dosis diaria de Donald Trump. Donald Trump, el empresariopresidente estadounidense tuvo una idea al respeto de su sueño: El muro fronterizo con México. Para financiar su sueño quiere que el muro tendrá fotoceldas para aprovechar de la energía solar. Si ignoramos por un momento su obsesión podemos observar que hasta un fósil de la petro-economía como Trump reconoce el hecho que el sur de Estados-Unidos y toda la parte norte y central de México están las partes más irradiadas en Norteamérica.

Si a lo largo de la frontera (aprox. 3,000 km) se construyera un campo solar con una inclinación perfecta para captar la máxima energía solar, obviamente no puede ser un muro,  los módulos con una potencia de 300 a 400 Watts por metro cuadrado generían aproximadamente 5 gigawatts, más que suficiente para abastecer toda la región con energía eléctrica. Claro que tío Donaldo está pensando en sus amigos que invierten y venden la energía gratis. Pero ese ejemplo demuestra que esta energía está regalada para todos y con un techo de fotoceldas y un almacenaje una casa de familia está energéticamente autosuficiente. No es necesario de comprar energía fósil, para tener luz en casa, para recargar las baterías de un automóvil eléctrico, para mover un tren etc. ¿Y porque no aceptamos este regalo? Porque en el régimen capitalista no hay regalos, todo debe tener un valor, hasta hombres, mujeres, partes del cuerpo, órganos, niños, agua, aire…

 

Por eso los amos y conquistadores de siempre buscan caminos para monopolizar la energía solar directa o la energía eólica, es decir de privatizar el sol y el viento, destruyendo las poblaciones y sus culturas ubicados en lugares donde sopla el viento idóneo y donde radia el sol más fuerte para abastecer otras industrias voraces con energía eléctrica. En eso proceden como si se tratara de energía fósil. Toman posesión de los lugares, centralizan la energía sin costo y la venden. Nadie saca provecho económico menos ellos y los comerciantes sobornados en el cártel político-administrativo-judicial. Si los amos hablan de la expansión de las energías renovables, de la energía verde, lo realizan de la misma manera violenta y asocial como realizan sus otros fines.

 

Hagan lo que hagan. Levantado la vista hacia el cielo, veo que es la verdad absoluta que el sol radia para todos y que todos pueden aprovechar del solazo regalado e independizarse del actual régimen energético. Comunidades enteras pueden fundar cooperativos y organizar el aprovechamiento común del sol, del viento e instalar redes eléctricos inteligentes. Se aprovecha de la energía de manera descentralizada y autónoma. La tecnología está accesible, hasta que se puede fabricar localmente. Abastecido de esta manera con energía el desarrollo de estas entidades comunitarias será independiente. La acumulación de recursos en Mega-Ciudades ya no será necesario. Menos necesidad existe para vivir en ciudades, es decir menos contaminación de aire, de agua, menos transporte, menos desperdicio, menos explotación del campo, menos delincuencia, menos guerras…

 

Llegado en casa después de un largo día en los caminos de trabajo me pongo a redactar un ensayo con el título “Del gasolinazo al solazo”.

 

 

 

 

 

 

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