Alertas de género y de música violenta

Por: Mónica Montaño Reyes (@mony0627)*

01 de abril 2016.- Nunca fui feminista, intenté alejarme de cualquier debate de confrontación entre lo que parecían posiciones muy extremas. Por fortuna no he sufrido un acoso ni maltrato y al menos hasta ahora ninguna discriminación laboral. Lo único que sí sufría y que no sabía es la llamada “violencia simbólica”, término que aprendí con mis buenas amigas feministas, que no representaban el radicalismo del que yo tenía idea, sino de una verdadera preocupación por la situación de las mujeres.

En el contexto de la alerta de género y del 8 de marzo nos volvimos a reunir como cada año, para recordar hasta casi como obligación los avances y retos de las mujeres en nuestro país. Pero no fue esta alerta o el día el que puso el tema de la violencia hacia las mujeres en la vox populi del siglo XXI. Seguía quedándose este tema en un nivel de conmemoración, hasta que llegó un videoclip de un cantante de banda y con patrullas de Zapopan a ser el que denote el debate en torno a este grave problema.

Pero ¿es en realidad un problema? ¿O estamos exagerando? Precisamente el punto vuelve a ser la llamada “violencia simbólica”, esa violencia de la que no nos damos cuenta. Se trata de toda aquella carga cultural que nos hace ver ciertas cosas como normales, que nos van adoctrinando para aceptar ciertas conductas sin que tengamos la capacidad de hacer una discriminación racional de la información recibida. Y ésta es la reflexión que debemos de tener frente al asunto del video, más allá de que si hay videos peores o de que “deberían hacer lo mismo con el porno” argumentos que usan los fans para defender a su cantante.

Es cierto que en la década de 1940 y 1950 había películas de las famosas cabareteras, donde los machos defendían su honor asesinando a esas mujeres infieles y libertinas. Pero nadie decía nada. El cine mexicano, así como la publicidad y sobre todo Televisa y TV Azteca han normalizado la violencia hacia las mujeres al presentar estos casos como algo cotidiano y aceptado. Incluso la última indignación sobre el caso de la conductora de televisión que se sentía humillada y tratada como objeto sexual, causó furor un tiempo y después se disipó. Pero no terminó ahí… siguen vigentes en redes sociales videos de las chicas argentinas que viajaban solas y que fueron asesinadas, indigna la historia de la mexicana que denunció haber sufrido un ataque en un parque de la ciudad de México y que tuvo que huir a París por amenazas. Así, hay otras historias que se van acumulando y perdiendo en la memoria, como la joven que fue asesinada en Guadalajara por no aceptar una proposición de noviazgo.

En el año 2016, en México se asesina diariamente a las mujeres sólo por el hecho de que aceptamos muy, muy en el fondo que el acoso callejero es normal; que merecen ser violadas si provocan; que los hombres deben defender su honor; que merecen ser asesinadas si salen solas, entre otras cosas. Urge señalar que estas ideas no son normales, urge no aceptar todo lo que nos dicen. Y ojalá que ya que baje el furor de este video de banda, se nos siga quedando en la mente, que en pleno siglo XXI ningún ser humano debe ser humillado o asesinado sólo por su género. Ojalá podamos sentir algo de vergüenza por estos hechos, ya no como hombres o mujeres sino como humanidad.

*Es Profesora del Departamento de Estudios Políticos del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad de Guadalajara.

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