¿Cuál es la identidad de las víctimas de Villa Purificación?

Por Darwin Franco Migues (@darwinfranco)

21 de mayo 2015.- 20 largos días han pasado desde que ocho personas murieron en las cercanías de la comunidad Villa Vieja, perteneciente al municipio de Villa Purificación. El pasado 1 de mayo, esa pequeña comunidad dedicada a la cosecha de mango no sólo presenció el inicio de la “Operación Jalisco” sino también vio caer a un helicóptero de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), luego de que militares se enfrentaran a tiros con integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Ese día marcó el inicio de su actual desgracia.

Aunque oficialmente sólo se ha reconocido la muerte de ocho civiles, los habitantes de Villa Vieja han precisado que hay muchos más. Los cuerpos de estas ocho personas que murieron el 1 de mayo fueron trasladados al Servicio Médico Forense (Semefo) hasta el 19 de mayo. Todo el tiempo previo estuvieron bajo el resguardo del ejército y no existieron las medidas necesarias para garantizar su preservación, lo cual era vital para su lograr su identificación.

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El reportaje que René Hernández presentó el 18 de mayo para Radio Noticias 1070, recogió los primeros testimonios en donde habitantes de Villa Vieja reportaron la desaparición y asesinato de sus familiares luego de la incursión del ejército en esta comunidad. Estas primeras familias, a través del abogado Javier Díaz, interpusieron un amparo (666/2015) ante el Juzgado Quinto de Distrito para que las autoridades informaran sobre la identidad de las personas que murieron luego de la primera acción de la “Operación Jalisco”. Las familias aseguraron que estos cuerpos duraron más de 15 días a la intemperie.

Luego de esta acción legal comenzó la cadena de silencios y omisiones, pues no se precisó por qué razones estos cuerpos fueron retenidos por la Sedena; cuáles fueron las causas reales de su muerte porque el lunes de 18 de mayo se había informado que eran “bajas” de un enfrentamiento que sostuvieron militares e integrantes el pasado fin de semana y después se dijo que los cuerpos que llegaron al Semefo, un día después, murieron el 1 de mayo.

Un militar resguarda las instalaciones del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses. Foto: Arturo Campos Cedillo/ Agencia RACC

Un militar resguarda las instalaciones del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses. Foto: Arturo Campos Cedillo/ Agencia RACC

Ese mismo día se informó que se identificaron a tres de los ocho cuerpos; sin embargo, no se dieron más detalles en las instalaciones del Instituto Jaliscienses de Ciencias Forenses (IJCF) que al menos, hasta ayer, estaban siendo custodiadas por el ejército mexicano. Hasta ahí acudieron las familias a preguntar por sus familiares; sin embargo, se toparon con la noticia que de cualquier información sobre el tema ahora está bajo la jurisdicción de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO), perteneciente a la Procuraduría General de la República (PGR), así que si quieren saber la identidad de estos ocho cuerpos deberán acudir al Distrito Federal.

El Artículo 7 de la Ley General de Víctimas precisa, en su inciso III, que toda víctima tiene derecho “A conocer la verdad acerca de los hechos en que fueron violentados sus derechos humanos para lo cual la autoridad deberá informar los resultados de las investigaciones”. Así que apegados a derecho, las autoridades estatales y federales deberían informales aquí y ahora no sólo los resultados de las pruebas de ADN sino también cómo sucedieron estos hechos dado a que todas esta vidas fueron interrumpidas por el uso de un arma de fuego.

Margarito Capetillo y Juan Antonio Gaona de la Mora han sido reportados como desaparecidos por sus familias. Ambos son habitantes de Villa Vieja, ambos desaparecieron ese 1 de mayo. Sus familias tienen derecho a saber qué pasó con ellos, también a que les digan si uno de los cuerpos entregados al Semefo es de su familiar pero, sobre todo, tienen derecho a que se inicie una búsqueda en caso de que esto no sea así.

Familiares de personas desaparecidas en Villa Vieja poblado del municipio de Villa Purificación Jalisco.  Foto: Arturo Campos Cedillo/ Agencia RACC

Familiares de personas desaparecidas en Villa Vieja poblado del municipio de Villa Purificación Jalisco. Foto: Arturo Campos Cedillo/ Agencia RACC

La táctica de trasladar y silenciar

No es la primera ocasión en que de la noche a la mañana la identificación de los cuerpos de un crimen en Jalisco se traslada del IJCF a la SEIDO sin dar mayores explicaciones. Esto mismo sucedió en diciembre del 2013 y enero del 2014, cuando todos los 74 cuerpos exhumados en las 37 fosas localizadas en el municipio de La Barca fueron trasladados a las instalaciones de la PGR en el Distrito Federal.

A la fecha es poca la información que se tiene sobre el tema, pues la PGR sólo ha informado la identificación y entrega de 10 personas, todos del sexo masculino, y con las siguientes edades: 20, 22, 25, 30, 31, 34, 35, 37, 41 y 42. Del resto de personas que aún permanecen en sus instalaciones, las cuales son 64 (58 hombres y seis mujeres), no sabemos absolutamente nada porque ninguno de ellos ha sido identificado.

Al trasladarse la investigación y los cuerpos de las fosas de La Barca a la PGR, la Fiscalía General de Jalisco dejó de dar información sobre el tema, su responsabilidad acabó ahí, aseguró Luis Carlos Nájera. La PGR sólo da detalles mínimos, vía acceso a la información, lo cual genera un silencio amplio que no permite recuperar la identidad de estas 74 víctimas.

El que este mismo proceso se repita con las ocho personas asesinadas al inicio de la “Operación Jalisco”, en Villa Purificación, es un mal síntoma que agrava aún más la violación a los derechos humanos de las familias que están solicitando información e identificación de los cuerpos que aún permanecen en las instalaciones del IJCF.

Familiares de personas desaparecidas en Villa Vieja poblado del municipio de Villa Purificación Jalisco.  Foto: Arturo Campos Cedillo/ Agencia RACC

Familiares de personas desaparecidas en Villa Vieja poblado del municipio de Villa Purificación Jalisco. Foto: Arturo Campos Cedillo/ Agencia RACC

El IJCF con cientos de cuerpos sin identificar

Entre los años 2006 y 2014, el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF) no ha logrado identificar a un total de mil 402 personas (mil 228 hombres y 174 mujeres); sin embargo, entre los años 2006 y 2009 asegura no contar con registros de la edad y causa de muerte de estas personas, la cuales en su mayoría han sido incinerados o enterradas en una fosa común, algunos incluso fueron donados a instituciones educativas. En los años donde sí tienen registro (2010-2014) se sabe que la mayor parte de estos cuerpos sin identificar pertenecen a hombres entre los 21 y 40 años, y que éstos murieron de manera violenta.

¿Cuál es la identidad de estas personas mil 402 personas? ¿Cuál es la identidad de las ocho víctimas que llegaron al IJCF provenientes de Villa Vieja? Alguien lo tendría que explicar.

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