Gobernadores de Jalisco: Juan Gil Preciado

Juan Gil Preciado


Por: Andrés Gómez
Es el gobierno de Juan Gil uno de los referentes del siglo veinte, se le reconoce como el último formador de una corriente política del Estado. Muchos de quienes trabajaron en su gobierno permanecieron en la escena pública hasta que el PRI perdió el control del Estado.

Cuando menos su influencia se manifiesta en la continuidad de programas y organizaciones durante dos sexenios posteriores al suyo, como fueron el de Francisco Medina Ascencio y Alberto Orozco Romero. Lo mismo influyó en el partido oficial y sus sectores como en los puestos de representación popular. También aparecen personajes ligados al profesor en el Poder Judicial y con mayor razón en el Poder Ejecutivo.

Con Gil Preciado es la consolidación del partido oficial en el Estado, que a partir de su gobierno se convierte en un partido dominante con presencia masiva, aun cuando el origen viene de Miguel Alemán. Un partido invencible hasta el año de 1995 en que entró en su etapa definitiva de decadencia.

Sus liderazgos se manifiestan en todos los segmentos sociales así como en todas las regiones, así se incorporan definitivamente los profesionistas, como los líderes agrarios, creando fuerzas consolidadas en todos los rincones y poblaciones. Liderazgos que con el tiempo se habrían de convertir en cacicazgos y que enfrentó Flavio Romero de Velazco en su candidatura para gobernador en 1977.
La experiencia de haber sido presidente del Comité Estatal del PRI permitió a Gil Preciado consolidar desde el gobierno las corrientes que se perfilaron desde el partido. Personajes cercanos a él fueron los líderes de los sectores popular y agrario, creando las fuerzas que habrían de definir los gobiernos futuros a través de elecciones dominadas por el partido, consolidando fuerzas regionales agrarias y segmentos sociales con origen en la clase media. En su periodo de gobierno se consolidó también el PRI como un partido de estructura territorial, con los llamados Comités Regionales Agrarios coordinados por la Liga de Comunidades Agrarias y a partir de los que se ejerció un férreo control de los liderazgos rurales del Estado.

Es su periodo también de consolidación del Sector Popular, con la incorporación de personajes importantes del mundo de los profesionales, especialmente doctores y profesores, así como de comerciantes. En general se crearon los liderazgos de la clase media, que en los siguientes años decidieron y dirigieron la política, por lo que se le reconoce su habilidad para crear una nueva generación de políticos.

Juan Gil Preciado tomó posesión del gobierno el primero de marzo de 1959 y lo dejó el treinta de noviembre de 1964 para incorporarse como Secretario de Agricultura y Ganadería al gobierno de Gustavo Díaz Ordaz. Lugar en el que como el caso de Agustín Yáñez fue criticado por no haberse inconformado ante los hechos violentos de mil novecientos sesenta y ocho.

Su gobierno tuvo brillo especial por el trato deferente que en su momento le otorgó el presidente de la República Adolfo López Mateos, que con su formación cultural cercana a los contemporáneos y el imán de su presencia prestó aura y brillo personal al gobernador de Jalisco.

Juan Gil Preciado fue reconocido por su identificación con las causas liberales contrastando con los gobiernos anteriores, a partir de él se logró el fortalecimiento de esos organismos en el Estado. Algunos comentaristas sostienen que participó activamente en el movimiento de lucha contra la Iglesia Católica encabezado por Tomás Garrido Canabal, gobernador de Tabasco. Incluso se le señaló como simpatizante del movimiento conocido como de los Camisas Rojas. Se le considera continuador de las corrientes liberales además, porque cerca de él actuaron personajes ligados a la izquierda de la Universidad de Guadalajara, como es el caso de Raúl Padilla Gutiérrez, quien había sido líder en el Frente Estudiantil Socialista de Occidente con Natalio Vázquez Pallares.

No fue ajeno su gobierno a los escándalos de corrupción y al uso discrecional de los recursos públicos, entre otros desde la Tesorería del Estado. Se le señalaron también abusos en la obra pública y de beneficiar desde la función pública a los miembros de su grupo y amigos cercanos.

Pertenecieron a su corriente política José de Jesús Limón Muñoz y Guillermo Cosío Vidaurri. De su familia participaron en la función pública sus hijos Juan y Arturo Gil Elizondo. Durante el tormentoso gobierno de Guillermo Cosío Vidaurri y el interinato de Carlos Rivera Aceves, Gil Preciado fue un factor importante de influencia y estabilización. Antes de ser gobernador fue Presidente Municipal de Guadalajara en el trienio de 1956 a 1958, fue además diputado.

Se considera que dentro de su gobierno dio inicio desde la Secretaría General de Gobierno el proceso degenerativo del Poder Judicial, al imponer magistrados, jueces y todo tipo de funcionarios. Costumbre que continuó en los siguientes gobiernos y acabó por convertirlo en presa de los grupos de interés, que actúan en los tribunales y en el Consejo de la Judicatura para imponer a incondicionales, pervirtiendo la impartición de Justicia.

Un personaje que habría de traspasar los sexenios y convertirse en un emblema de esa corriente es Guillermo Cosío Vidaurri, quien después de ejercer importantes puestos a nivel federal regresó como candidato y posteriormente como gobernador del Estado, teniendo diversas dificultades a contracorriente de todas las expectativas que despertó en su momento. Tuvo que dejar el gobierno a un gobernador interino, raíz de una serie de desafortunados eventos. Fueron esos los últimos gobiernos del PRI, iniciando a partir de ellos la transición del poder hacia el Partido de Acción Nacional con Alberto Cárdenas.

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