Espiral Política: Martha Ruth

Por Julio Ríos

La salida de Martha Ruth del Toro pinta de cuerpo entero la rebatinga que se vive al interior del Partido Acción Nacional (PAN) por las candidaturas en el 2012. Y aunque es cierto que la ex secretaria del Medio Ambiente merecía ser echada por lo que muchos consideran un deficiente desempeño, también es cierto que eso debió ocurrir hace bastante tiempo, y tambien es cierto que todo se trató de una venganza política.

No defenderemos en este espacio a una secretaria blandengue que permitió que el Río Santiago elevará su contaminación a niveles de escándalo, o que solapó a una fábrica que destroza los pulmones de los vecinos en una colonia popular de Ixtlahuacán de Los Membrillos; o que dejó que los proyectos Panamericanos depredarán áreas naturales protegidas, sobre todo de zonas de recarga de agua. Solo por citar algunos de sus escándalos.

Y aunque no deja de ser buena noticia que Del Toro se marche, no podemos negar que su despido, fue con pocos modales. Sus superiores hicieron gala de cobardía, pues ni siquiera le dieron la cara. Le avisaron su despido por un mensaje de Blackberry mientras ella departía alegremente con margarita en mano en una cena ofrecida por el aniversario Ruta del Tequila.

Y curiosamente todos cerraron filas para decirle adiós. El PAN Jalisco que encabeza Hernán Cortes, también pidió el cese después de que Alberto Cárdenas Jiménez, mentor de Martha Ruth, hizo fuertes críticas contra el ex alcalde de Tlaquepaque, que anhela ser gobernador.

Y también qué casualidad que la destitución se da después de que Martha Ruth hizo público su apoyo a Josefina Vázquez Mota para la presidencia de la República; en un acto en Ciudad Guzmán, tierra de Martha Ruth, pues quiere ser diputada por ese distrito. A Emilio González Márquez no le debió agradar nada que alguien de su mismo gabinete no lo apoye a él rumbo a la presidencia.

El motivo de su destitución además es de dar risa. Supuestamente, alcaldes de la ribera de Chapala temían que Martha Ruth «pretendía desviar recursos etiquetados para su región». Es decir, ni siquiera hubo desvío, sino que “sospechaban que iba a desviar” 36 millones de pesos a su natal Ciudad Guzman. Nunca se había visto una funcionaria o funcionario, defenestrados por una sospecha de algo que va a ocurrir.

Si por sospechas fuera, muchos secretarios del Gobierno del Estado ya se hubieran ido desde hace mucho, no solo por suspicacias, sino porque hay irregularidades documentadas. Y si la causa fuera el pésimo desempeño de Martha Ruth del Toro, entonces debió irse desde hace más tiempo y otros secretarios también debieron haber sido despedidos de sus cargos.

Ya quisiéramos los jaliscienses ver cerrar filas a alcaldes, gobierno del Estado y partidos políticos en otros temas de importancia. Pero no va a suceder. Con Martha Ruth ocurrió por motivos simplemente políticos. Que bajeza. Que mezquindad.

En política lo que parece es. Y esto parece una vendetta política, y precisamente, no es más que eso. Si de veras tuvieran tanto interés por un gabinete de alta calidad, deberían correr a casi todos. Es decir, aplicar el mismo rasero. Y es que lo que es parejo, no es chipotudo.

Acotación
En Proyecto Diez publicaremos esta columna semanalmente. Aqui estaremos leyéndonos. Gracias.

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