OPINIÓN | Desaparecer los tiempos fiscales en radio y televisión es un retroceso histórico

OPINIÓN | Desaparecer los tiempos fiscales en radio y televisión es un retroceso histórico

abril 3, 2020

Por Raúl Trejo 
Aunque no entiende qué son los tiempos fiscales en radio y televisión el presidente López Obrador ha decidido desaparecerlos. Será un retroceso histórico. Son espacios del Estado mexicano. En vez de enfrentar la pandemia el gobierno la aprovecha para hacer contrarreformas.

 

Los tiempos fiscales fueron creados en 1969 por Gustavo Díaz Ordaz. El presidente Fox los redujo en 2002. Actualmente significan 18 minutos diarios en cada canal de televisión y 35 minutos en cada estación de radio.

Se trata de espacios que los medios ceden al Estado a cambio de no pagar un impuesto especial. No sustituyen a otros impuestos. Además de esos tiempos fiscales el Estado dispone de media hora diaria en cada estación. Se trata de espacios diferentes.

 

Los tiempos fiscales y la media hora son empleados por diversas instituciones del Estado mexicano: gobierno federal, gobiernos de los estados, universidades públicas, Poder Judicial, organismos autónomos, congresos federal y locales.

Fuente: AMEDI

En esos tiempos (fiscales y del Estado) en épocas de campañas se transmiten la propaganda de los partidos y los avisos de autoridades electorales que llegan a sumar 48 minutos diarios en cada estación de radio y televisión.

El presidente toma decisiones sobre los tiempos fiscales como si fueran suyos. De su tendencia patrimonialista se deriva su ignorancia , o al revés. No entiende el origen legal de los 30 minutos y lo confunde con las disposiciones fiscales que resultaron de un decreto.

 

Durante medio siglo los radiodifusores privados han presionado a todos los presidentes para que cancelaran el decreto de 1989. Luis Echeverría, José López Portillo, Miguel de la Madrid, Carlos Salinas y Ernesto Zedillo resistieron esas presiones. Vicente Fox cedió parcialmente.

 

Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto no modificaron esos tiempos. López Obrador muestra ante las televisoras y radiodifusoras privadas un entreguismo que no manifestaron todos esos presidentes.

 

Aunque ha dispuesto de tiempos fiscales el gobierno federal ha gastado enormes sumas de dinero contratando publicidad en radio y televisión. Si de veras quisiera terminar con la propaganda del gobierno, AMLO podría cancelar toda contratación de publicidad en esos medios.

 

En lugar de ello le quita al Estado mexicano espacios públicamente útiles. Con ello se querrá justificar la compra de más tiempo en medios privados.

 

En vez de enfrentar la terrible crisis sanitaria y económica que se avecina, López Obrador aprovecha este momento para hacer concesiones innecesarias a los medios privados.