¿Qué pasa si no tengo un fiador para rentar una casa?

 

Redacción

¿Has decidido rentar tu casa o departamento o alguna bodega? Rentar o no una propiedad es en todo momento una decisión que implica tomar una decisión bien pensada.

Rentar una vivienda es sin duda una fuente de ingresos que permitirá darle mantenimiento al bien inmueble para que día con día pueda generar mayor valor y no se deprecie.

Decidir en dar en renta es una muy buena opción, por esas dos vía: para invertir o reinvertir en el mantenimiento de la propiedad con el fin de que aumente de precio, al no deteriorarse.

Y por el otro lado, desde el inquilino, es la mejor opción si no se cuenta con un recurso suficiente para adquirir una vivienda adecuada y cercana a la fuente de empleo o la escuela de los niños y niñas.

Rentar es una vía de contar con un techo, a un precio sumamente accesible y además, el costo de mantenimiento y los otros gastos sobre esta vivienda, corre a cargo de la persona propietaria.

Desde la parte de quien decide rentar, el reto es conseguir un buen inquilino, que sea buena persona y cumpla con el compromiso que implica el pago mes con mes del costo por habitar una vivienda.

Esta parte es quizá la más complicada, requiere hacer un esfuerzo de investigar quién es la persona que nos pide en renta una propiedad. Corremos el riesgo de que tenga antecedentes de no cubrir sus adeudos con otras personas. Por eso se requiere contar con una buena investigación para saber qué tipo de persona es la que nos ha contactado.

Y siempre, buscar algún arreglo, una solución.

Ahora, en el caso de que no se cuente con un aval, ¿qué se puede hacer?

A simple vista, si no se cuenta con una persona que responda por los posibles adeudos de quien nos pide rentar, pareciera que no se le puede rentar. Por una aparente razón: ¿cómo le hacemos para que sí podamos decirle que sí a esta persona? ¿Habrá alguna solución?

Cada día se suman al mercado de quienes quieren rentar casas o departamentos, sobre todo los más jóvenes. Ya sea estudiantes o universitarios, o jóvenes trabajando. O incluso extranjeros. Pero el alto para rentar tiene que ver con la falta de aval.

Una opción podría ser que el posible inquilino adquiera una fianza con una afianzadora, que cuente con el aval de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas. Este es un contrato que sirve para el arrendador, pueda cumplir con sus obligaciones que adquiera por el arrendatario. Y hay más opciones. ¿Quieres conocer otros modos? Dale clic en más información. 

Y sin duda es una herramienta jurídica para ambas partes, para el que renta y quien rente una propiedad. Y hay de todos los costos. Es cosa de buscar la mejor opción que se ajuste a lo que estamos buscando, el monto a pagar a la afianzadora dependerá del costo de la vivienda a rentar.

Al contar con esta fianza, ambas partes se sientes más tranquilos y obtienen los beneficios esperados.

La tranquilidad es lo más importante, al momento de decidir rentar o poner en renta una propiedad.

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