¿Sergio Mayer o Kumamoto? El falso debate

Dana Corres

El artículo 55 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece a la perfección quien puede aspirar a ser diputado o diputada. Los requisitos son, básicamente, tener más de 21, ser mexicana (o), vivir en el lugar por el que contiendes, no ser miembro de la policía o ejército y no ser titular en alguna de las dependencias que allí se mencionan (90 días antes de la elección), entre otras.

No veo ningún requisito que diga que actores y actrices no puedan ser candidatos o aspirar a ser diputados y diputadas.

Así que… problematicemos:

¿Acaso la gente que se dedica a la farándula no tiene derecho a interesarse en la política de su país? ¿Acaso vale más Pedro Kumamoto que Sergio Mayer? ¿La profesión de actor y stripper hace que una persona sea incapaz para ejercer un puesto de elección popular para legislar? ¿La profesión de actor / stripper vale menos que el tener una licenciatura? ¿Hay clasismo en las afirmaciones que vemos en los memes?

Me parece que sí, hay mucho clasismo.

Pero vean bien: Kuma es moreno en tanto Mayer es blanco. Pero al final, el análisis para minimizar que hacemos es mucho más profundo. Clasisimo es, básicamente, que pensemos que alguien es mejor que otra persona por ciertos privilegios que da la clase, entiendiendo la “clase” como una categoría que te ubica en una posición privilegiada o con mayores oportunidades de acuerdo a tu posición socioeconómica y todo aquello que asociamos con ella (no sólo el color de piel, sino el apellido, por ejemplo, o saber inglés, o la escuela en la que estudiaste, o la profesión u oficio al que te dedicas, el acento con el que hablas, tu apariencia física, etc).

– Kumamoto, como sea, tiene apellido extranjero y estudió en una universidad privada de gran prestigio. Además, su comunicación siempre ha sido muy limpia; muy “fresa”, nos llega y nos toca muchísimo a la clase media, hay que decirlo. Somos target. Mayer, por otra parte, es actor; un actor de telenovelas. Como ya habíamos hablado, ser actor de telenovelas, desde nuestra límpida clase media alta y alta, es visto como un oficio menor (más si eres actor de telenovelas y no de cine. Los actores y actrices no me dejarán mentir. Si hiciste telenovelas, es como si ya te hubiera “chupado el diablo”, vemos mejor a los actores que sólo hacen cine y más si es extranjero): parecen pensar que ser actor no requiere estudios.

-Además lo asociamos con quienes consumen telenovelas. ¿Nunca han escuchado esa frase de “las telenovelas son para las chachas”? Pos sí, no son productos culturales, pero es lo que ve la gente en México. Eso es México. Entonces, lo vemos como menor, porque en el fondo asumimos que quienes consumen esos productos mediáticos son menos que uno. Son los de abajo.

-¿Vale más una persona que la otra? ¿Sólo las personas con licenciatura pueden aspirar a hacer política en México? Yo creo que no. Y lo dice la constitución. Lo maravilloso de esta democracia es que si yo mañana quiero aspirar a una curul, puedo hacerlo. Cualquiera podemos hacerlo y eso está bien. ¡Todos y todas deberíamos poder aspirar a darle algo al país! ¿No creen?

-Cuando hablan de “preparación”, ¿a qué se refieren? ¿A preparación legislativa? Kumamoto cuando entró a ser diputado local no había sido legislador antes. No existen licenciaturas o cursos para aprender a ser legislador, es una cosa que se trabaja al entrar en funciones, y…

-Habla muchísimo de nuestra ignorancia en temas legislativos. Un legislador no tiene que ser experto en temas legislativos. Un legislador es, simplemente, un representante de las y los ciudadanos de un distrito que le votan. El/ella representa los intereses de las personas que le votaron. Las y los diputados, una vez que entran en funciones, tienen a su disposición todo un equipo de asesores (abogados y expertos en los temas de las comisiones en las que participan). Los y las diputadas son, en ese sientido, gestores que proponen, estudian, votan, entienden lo que la ciudadanía pide…

-Dicho lo anterior… ¿Hay algo en los cerebros de actores y actrices que les impidan gestionar o aprender el quehacer de la diputación? ¿Son tontos y tontas? Pues no. Es que es nuestro clasismo. Vemos a los actores y actrices de telenovelas como algo menor, algo para la gente común de este país (y la de abajo, pues).

MI PROPUESTA:

1. Entendamos el poderoso mensaje detrás de que gente común y corriente pueda aspirar a hacer política y trabajar por este país.

2. Dejemos de ver a ciertas profesiones u oficios como “nacos”. Eso no existe (¡es tu clasismo!). Ser actor y actriz es un trabajo igual que cualquier otro.

3. Evaluemos a todos los diputados y diputadas con la misma vara, exijamos sin importar su origen, profesión, color de piel u oficio. Pero eso sí, analiza si eres más exigente con unos que con otros (con las personas morenas o indígenas o con las mujeres) y si eso tiene que ver con tu racismo/clasismo/mosoginia interiorizada.

Artículo 55 de la CPEUM: http://www.ordenjuridico.gob.mx/Constituci…/articulos/55.pdf

PD: No defiendo a Mayer, defiendo el que TODOS Y TODAS podamos ser votados y podamos participar en la política de este país.

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